La Práctica Docente

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La Práctica Docente

La enseñanza es más que impartir conocimiento, es inspirar el cambio”…                                                                                                                                                WilliamArthur Ward (Escritor estadounidense 1921-1994)

La práctica docente implica un ejercicio profesional que requiere de una preparación andragógica, la cual no asegura que quien la lleve a cabo sea un buen profesor.  Sin embargo, al hablar de esta práctica a nivel superior, presupone que existe una alta probabilidad de que el docente en cuestión solamente posea como herramienta principal su profesión y la facilidad para interrelacionarse con sus alumnos.  Ello implica, que las Instituciones de Educación Superior determinen un Modelo de Docencia para el desarrollo de los responsables de la enseñanza, acorde al Modelo Educativo que rija la filosofía Institucional.

Las situaciones educativas permiten definir el grado de participación que el docente tendrá al momento de enseñar y la trascendencia hacia el aprendizaje de los alumnos, por lo que resulta importante analizar el hecho de que los docentes a nivel universitario, no poseen una formación de índole andragógica, sino que sólo se dedican a impartir conocimientos en los que son o deben ser especialistas, fungiendo básicamente como reproductores de dichos conocimientos.

Al suscitarse estas situaciones, la educación pierde esencia, en el sentido de que la enseñanza no se imparte como debiera, ni el aprendizaje es consecuencia obvia de la dirección del maestro. Lo cual significa que pueden existir profesionistas exitosos en sus áreas de trabajo, pero incapaces de transmitir esos conocimientos en el aula. El propósito fundamental de la docencia es propiciar aprendizajes significativos,(Arredondo y Díaz Barriga, 2009).

Para ello, es necesario considerar a las Instituciones de Educación Superior como un espacio no sólo de formación de profesionistas, sino como un centro de investigación y docencia, a fin de establecer un vínculo estrecho y verdadero entre lo que ocurre en la realidad práctica y lo que se imparte teóricamente en la escuela.  Es claro que los profesores pueden realizar una actividad de investigación aunque ésta no se relacione directamente con su actividad docente, y pueden enseñar un conocimiento codificado que está a verdaderos años luz de cualquier cosa que esté sucediendo en los círculos de investigación, (Burton, 2017)

La práctica docente debe avalarse en un Programa de Formación de Profesores, el cual debe comprender al menos, tres fases:

  1. Capacitación y Actualización Andragógica de Profesores.
  2. Cursos de Especialización Profesional
  3. Posgrados

Estos puntos consideran aspectos relevantes de la participación del docente en la formación profesional de los estudiantes, cuyo perfil al final debe contener los siguientes elementos, de acuerdo a Díaz Barriga, (1990).

La especificación de las áreas generales de conocimiento en las cuales deberá adquirir dominio el profesional.  La descripción de las tareas, actividades, acciones, etc., que deberá realizar en dichas áreas.  La delimitación de valores y actitudes adquiridas necesarias para su buen desempeño como profesional.  El listado de las destrezas que tiene que desarrollar.

Para lograr estos objetivos de enseñanza-aprendizaje, el docente debe considerar algunos aspectos, tales como:

  • Racionalizadores, a través de los cuales, los alumnos tendrán una mejor comprensión de su entorno y realidad.
  • Socializadores, con la finalidad de vincular los contenidos temáticos, con la realidad de las empresas.
  • Culturales, en cuanto a contribuir a la formación suficiente teórica y práctica del estudiante, que impliquen la posibilidad de un desarrollo integral en la sociedad a la cual va a servir.
  • Con esto, debe entenderse que el docente de Nivel Superior, no debe formarse exclusivamente en la trinchera de la práctica, sino que además debe recibir una instrucción educacional orientada hacia el conocimiento.

La práctica docente debe estar basada en: Sentido Común, Técnicas, Teorías, Compromiso y su intención debe procurar el desarrollo de conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para que los estudiantes puedan generar un quehacer profesional acorde a los requerimientos del país.

Referencias Bibliográficas

Arredondo y Díaz B, (1989). Formación Andragógica de Profesores Universitarios. Teorías y Experiencias en México. UNAM-ANUIES, México

Burton, Clark, (2017). Las Universidades Modernas: Espacios de Investigación y Docencia. UNAM-Porrúa, México.

1 Comment

  1. Dra Rocío González Juan Luis González dice:

    Muy bueno el tema, ya que la educación superior en nuestro país, está necesitada de catedráticos muy bien preparados, que además de ser profesionistas exitosos en sus respectivas áreas, sean capaces de transmitir sus conocimientos de una manera efectiva para que sus alumnos puedan aprovechar de la mejor manera el conocimiento que se les transmite.

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